Rosalía de Castro

Ya pasó la estación de los calores

A mi madre

III

 

Suelto el ropaje y la melena al viento,

Cual se agrupan en torno de la luna...

Locas en incesante movimiento,

Remedan el vaiven de la fortuna.

 

Pasan, vuelven, y corren desatadas,

Hijas del aire en forma caprichosa,

Al viento de la noche abandonadas

En la profunda oscuridad medrosa.

 

Tal en mi triste corazon inquietas,

Mis locas esperanzas se agitaron,

Y á un débil hilo de placer sujetas,

Locas... locas tambien se quebrantaron.