Alfonsina Storni

Antes...

El dulce daño

Antes era triste, te quería mucho,

Era la paloma bajo el aguilucho,

Tímida y celosa; con solo mirar

Dulce, dulcemente, me hacías llorar.

Antes era triste, te quería mucho,

Era la paloma bajo el aguilucho.

 

Bajo tus palabras encogía toda

— Sensitiva triste que tu mano poda —

 

Tus dedos solía temblando besar,

Para que me amaras aprendí a rezar.

Sensitiva triste que tu mano poda

Bajo tus palabras encogía toda.

 

Vinieron, vinieron los grises otoños

Y yo di retoños, y yo di retoños,

Todo cuanto pude con mi savia dar.

Ramas y más ramas esforcé brotar,

Tanto que en los días de grises otoños

Yo seguía dando jugosos retoños.

 

Cuando en una tarde roja de verano

Piedras fabulosas me arrojó la mano

Inconsciente y fría de Nuestro Señor.

Yo tenía todas las ramas en flor,

Pero en una tarde roja de verano

Piedras fabulosas me arrojó su mano.

 

 

Quedé con el tronco sombrío y nudoso,

La savia, cansada, se entregó al reposo

Y comióse todos los restos de flor.

¡Qué corola triste no será el amor

Que vive en el tronco sombrío y nudoso

Cuya vieja savia se entregó al reposo!

 

 

Oh cómo era dulce llorar y llorar

Bajo tus miradas bellas de mirar

Cuando por las noches blanco ratoncillo

Te hubiera cabido dentro del bolsillo.

Bajo tus miradas, bellas de mirar,

Oh cómo era dulce llorar y llorar!

 

 

¿Cuándo como entonces, tímida y celosa,

En tus finos dedos una mariposa

Apenas nacida que ensaya volar?

¿Cuándo entre tus dedos volveré a temblar

¿Cuándo como entonces, tímida y celosa,

Las alas más finas que una mariposa?

 

 

Si me sé lo breve de la primavera,

Si me sé los modos de la enredadera

y aquello que trae consigo el Helar,

¿Cómo pedirías que te sepa amar,

Si me sé lo breve de la primavera,

Si me sé los modos de la enredadera...