Julio Herrera y Reissig

Fiat lux

Sobre el rojo diván de seda intacta,

con dibujos de exótica graminea,

jadeaba entre mis brazos tu virgínea

y exangüe humanidad de curva abstracta...

 

Miró el felino con sinuosa línea

de opalo; y en la noche estupefacta,

desde el jardín, la Venus curvilínea

manifestaba su esbeltez compacta.

 

Ante el alba, que izó nimbos grosellas,

ajáronse las últimas estrellas...

El Cristo de tu lecho estaba mudo.

 

Y como un huevo, entre el plumón de armiño

que un cisne fecundara, tu desnudo

seno brotó del virginal corpiño...