Ramón López Velarde

Como las esferas

Muchachita que eras

brevedad, redondez y color,

como las esferas

que en las rinconeras

de una sala ortodoxa mitigan su esplendor...

 

Muchachita hemisférica y algo triste

que tus lágrimas púberes me diste,

que en el mes del Rosario

a mis ojos fingías

amapola diciendo avemarías

y que dejabas en mi idilio proletario

y en mi corbata indigente,

cual un aroma dúplice, tu ternura naciente

y tu catolicismo milenario...

 

En un día de báquicos desenfrenos,

me dicen que preguntas por mí; te evoco

tan pequeña, que puedes bañar tus plenos

encantos dentro de un poco

de licor, porque cabe tu estatua pía

en la última copa de la cristalería;

y revives redonda, castiza y breve

como las esferas

que en las rinconeras

del siglo diecinueve,

amortiguan su gala

verde o azul o carmesí,

y copian, en la curva que se parece a ti,

el inventario de la muerta sala.