César Vallejo

Poema LIV

Trilce

Forajido tormento, entra, sal

por un mismo forado cuadrangular.

Duda. El balance punza y punza

hasta las cachas.

 

A veces doyme contra todas las contras,

y por ratos soy el alto más negro de los ápices

en la fatalidad de la Armonía.

Entonces las ojeras se irritan divinamente,

y solloza la sierra del alma,

se violentan oxígenos de buena voluntad,

arde cuanto no arde y hasta

el dolor dobla el pico en risa.

 

Pero un día no podrás entrar

ni salir, con el puñado de tierra

que te echaré a los ojos, forajido!