Mercedes Marín del Solar

A mi hija Carolina

Del tronco mutilado de mi vida

Un vastago florido se desprende

I opaco velo al porvenir se estiende

Que no puede romper mi alma aflijida....

 

Engañada pensé, o hija querida,

Que como tierna vid que a otro árbol pende,

O pura llama que otro fuego enciende,

Conmigo vivirías siempre unida....

 

Mas eres, Carolina, venturosa

I absorta en el objeto mas amable

Entre virtud i amor tu alma reposa.

 

Goza del solo bien que hai envidiable,

I ese cuadro risueño de ventura

Temple de mi dolor el amargura.