Rosalía de Castro
A mi madre
I
Ya pasó la estacion de los calores,
Y lleno el rostro de áspera fiereza
Sobre los restos de las mustias flores,
Asoma el crudo invierno su cabeza.
Por el azul del claro firmamento,
Tiende sus alas de color sombrío,
Cual en torno de un casto pensamiento,
Sus alas tiende un pensamiento impío.
Y gime el bosque, y el torrente brama,
Y la hoja seca en lodo convertida,
Dale llorosa al céfiro á quien ama
La postrera, doliente despedida.