Alfonsina Storni

La Flor del Mal

La inquietud del Rosal

Yo he pretendido odiar... lo he pretendido...

Imposible me fué. Triunfó una rosa

Que hay en mi corazón; triunfó la hostia

De la bondad innata. Sobre el odio

Arrojó polen una mariposa

Que mis jardines líricos colora...

Y el odio, ungido, fecundó una blanca

Ensoñación de paz que estaba pronta

Para brotar del alma dolorosa.

Es mariposa que libó en mi sangre...

Mariposa de luz bohemia y loca

Que lleva en sus alitas mucha aurora.

Blanca es la aurora y es el odio negro...

Y hasta que el sol, cansado, no se rompa,

Ha de triunfar su luz sobre la sombra!

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Mariposa de luz... dulce bohemia

Inquieta, y por inquieta caprichosa,

A momento tus alas me abandonan...

Y me dejas entonces con la entraña

Sin sol y alguna espina rencorosa

Ocupa tu lugar... Y en esa hora

En que de mí te vas, algo de hielo

Pretende dominarme, me traiciona,

Y florezco la absinthia venenosa.

Pero no triunfa... ¡no! Florece sólo,

Después tú le das muerte, la deshojas

Y sobre su cadáver mi alma llora...

 

Es el hijo perverso... ¡Pero es hijo!

Es la creación del mal... ¡Pero es la propia!

¡Algo se queda de lo nuestro en ello!

¡Algo dejamos en su vida rota!