César Vallejo

Poema XLII

Trilce

Esperaos. Ya os voy a narrar

todo. Esperaos sossiegue

este dolor de cabeza. Esperaos.

 

¿Dónde os habéis dejado vosotros

que no hacéis falta jamás?

 

Nadie hace falta! Muy bien.

 

Rosa, entra del último piso.

Estoy niño. Y otra vez rosa:

ni sabes a dónde voy.

 

¿Aspa la estrella de la muerte?

O son extrañas máquinas cosedoras

dentro del costado izquierdo.

Esperaos otro momento.

 

No nos ha visto nadie. Pura

búscate el talle.

¡A dónde se han saltado tus ojos!

 

Penetra reencarnada en los salones

de ponentino cristal. Suena

música exacta casi lástima.

 

Me siento mejor. Sin fiebre, y ferviente.

Primavera. Perú. Abro los ojos.

Ave! No salgas. Dios, como si sospechase

algún flujo sin reflujo ay.

 

Paletada facial, resbala el telón

cabe las conchas.

Acrisis. Tilia, acuéstate.