Luis de Góngora
Sonetos
La plaza, un jardín fresco; los tablados,
un encañado de diversas flores;
los toros, doce tigres matadores
a lanza y a rejón despedazados;
la jineta, dos puestos coronados
de príncipes, de grandes, de señores;
las libreas, bellísimos colores,
arcos del cielo, o propios o imitados;
los caballos, Favonios andaluces
gastándole al Perú oro en los frenos
y los rayos al sol en los jaeces;
al trasponer de Febo ya las luces
en mejores adargas, aunque menos,
Pisuerga vio lo que Genil mil veces.