Rubén Darío

VI

Rimas

Hay un verde laurel. En sus ramas

un enjambre de pájaros duerme

en mudo reposo,

sin que el beso del sol los despierte.

Hay un verde laurel. En sus ramas

que el terral melancólico mueve,

se advierte una lira,

sin que nadie esa lira descuelgue.

¡Quién pudiera, al influjo sagrado

de un soplo celeste,

despertar en el árbol florido

las rimas que duermen!

¡Y flotando en la luz el espíritu,

mientras arde en la sangre la fiebre,

como "un himno gigante y extraño"

arrancar a la lira de Bécquer!