César Vallejo

Poema LVII

Trilce

Craterizados los puntos más altos, los puntos

del amor, de ser mayúsculo, bebo, ayuno ab-

sorbo heroína para la pena, para el latido

lacio y contra toda corrección.

 

¿Puedo decir que nos han traicionado? No.

¿Qué todos fueron buenos? Tampoco. Pero

allí está una buena voluntad, sin duda,

y sobre todo, el ser así.

 

Y qué quien se ame mucho! Yo me busco

en mi propio designio que debió ser obra

mía, en vano: nada alcanzó a ser libre.

 

Y sin embargo, quién me empuja.

A que no me atrevo a cerrar la quinta ventana.

Y el papel de amarse y persistir, junto a las

horas y a lo indebido.

 

Y el éste y el aquél.