José Eustasio Rivera

XXX - Corneando el fresco matorral

Tierra de promisión

Corneando el fresco matorral, arranca

partidos gajos que al testuz entrega;

y azotando el ijar, la cola juega

como un cordón indócil sobre el anca.

 

Luego asoma a la altísima barranca,

tiende, lento, los ojos por la vega,

y la humeante nariz de pronto riega

un grato olor en la mañana blanca.

 

Lo envuelve el sol en su vislumbre de oro;

solemnemente lo contempla el toro.

Y al ver que con gradual prolongamiento

 

su móvil sombra en el gramal se estampa,

al golpe de un bramido, con su aliento

inciensa las novillas de la pampa.