Luis de Góngora

Pálida restituye

Sonetos

Pálida restituye a su elemento

su ya esplendor purpúreo casta rosa,

que en planta dulce un tiempo, si espinosa,

gloria del sol, lisonja fue del viento.

 

El mismo que aspiró suave aliento

fresca, expira marchita, y siempre hermosa,

no yace, no, en la tierra, mas reposa

negándole aun el hado lo violento.

 

Sus hojas sí, no su fragancia, llora

en polvo el patrio Betis, hojas bellas,

que aun en polvo el materno Tajo dora.

 

Ya en nuevos campos una es hoy de aquellas

flores que ilustra otra mejor aurora,

cuyo caduco aljófar son estrellas.