Luis de Góngora

A un sueño

Sonetos

Varia imaginación que, en mil intentos,

a pesar gastas de tu triste amor

la dulce munición del blando sueño,

alimentando vanos pensamientos,

 

pues traes los espíritus despiertos

sólo a representarme el grave ceño

del rostro dulcemente zahareño

(gloriosa suspensión de mis tormentos),

 

el sueño (autor de representaciones),

en su teatro, sobre el viento armado,

sombras suele vestir de bulto hermoso.

 

Síguelo; mostraráte el rostro amado,

y engañarán un rato tus pasiones

dos bienes, que serán dormir y cuello.