José Eustasio Rivera

XXXVI - Dando toques de alarma

Tierra de promisión

Dando toques de alarma, se apresura

a convocar la grey despavorida;

y en la tremenda noche, su embestida

rechaza al tigre en la maleza oscura.

 

Amanece batiendo la espesura;

y mientras torna con la nuca herida,

se despeja el confín, y agradecida

muge la gran vacada en la llanura.

 

Llena de ardor, sobre la oliente grama

opulenta novilla lo reclama;

y cuando ante el asombro de los montes

 

en un fecundo salto la violenta,

refulge entre su enorme cornamenta

el sol de los lejanos horizontes.