Rosalía de Castro
A mi madre
VII
¿Y yo tranquila, he de gozar en tanto
De blando sueño y lecho cariñoso,
Mientras herida de mortal espanto
Moras en el profundo tenebroso?
¿Llegará á tanto el insensible olvido?...
La ingratitud del hombre á tanto alcanza,
Que entre uno y otro lazo desunido
Ceda siempre al vaiven de la mudanza?
¡Odioso y torpe proceder de un hijo,
A quien la dulce madre en su agonia,
Con besos y caricias le bendijo
Olvidando el dolor por que moria!