José Eustasio Rivera

II - Un guadual que rumora mientras duerme el plantío

Tierra de promisión

Un guadual que rumora mientras duerme el plantío;

y en el cauce arenoso de corriente salvaje,

solitaria en un tronco donde el tumbo hace encaje,

una garza que sueña con las ondas del río.

 

En sus plumas de raso se abrillanta el rocío;

y después, cuando escruta, maliciosa, el paraje,

alargando su cuello sobre el limpio oleaje,

clava, inquieta, los ojos en el fondo sombrío.

 

Es un pez nacarino que irisándose juega

en la diáfana linfa del remanso callado;

la enemiga acechante los plumones despliega,

 

con asalto certero del cristal lo arrebata,

y se eleva oprimiendo con el pico rosado

un estuche de carne guarnecido de plata.