Rubén Darío
Abrojos
Hé aquí la exacta copia
de un caso digno de fe.
Lo cuento tal como fué,
pues no es de cosecha propia.
Á un joven de posición
una joven irritada
de una sola puñalada
le ha partido el corazón.
Se ha levantado el proceso,
y se examina con pausa,
para averiguar la causa
de tan terrible suceso.
Ya averiguada, sonroja
un hecho tan inaudito:
¡él cometió el gran delito
de llamarla bizca y coja!
Por tanto, siento, verdad,
ese un delito tan feo,
¡que quede libre la reo!
¡en completa libertad!