Alfonsina Storni
La inquietud del Rosal
Pálida la carita y la poma
De su breve mejilla salpicada
Por roja mancha, sangre limitada
En óvulo de tisis que se asoma.
Hambrienta en el mirar y de paloma
La piel del cuello, nieve inmaculada,
Fijé sobre ella intensa la mirada
Sospechando una vida sin aroma.
Dejaba la platea; en el espejo
De gesto innoble dibujó un manejo
Y me mordió el dolor de aquella histeria.
Mucho de la cansada caravana
Gimió enredado en su expresión mundana
Para que en mí gritara su miseria!