César Vallejo

Poema LXIX

Trilce

Qué nos buscas, oh mar, con tus volúmenes

docentes! Qué inconsolable, qué atroz

estás en la febril solana.

 

Con tus azadones saltas,

con tus hojas saltas,

hachando, hachando en loco sésamo,

mientras tornan llorando las olas, después

de descalcar los cuatro vientos

y todos los recuerdos, en labiados plateles

de tungsteno, contractos de colmillos

y estáticas eles quelonias.

 

Filosofía de alas negras que vibran

al medroso temblor de los hombros del día.

 

El mar, y una edición en pie,

en su única hoja el anverso

de cara al reverso.