Delmira Agustini

el poeta y la ilusión

El libro blanco

La princesita hipsipilo, la vibrátil filigrana,

-Princesita ojos turquesas esculpida en porcelana

Llamó una noche a mi puerta con sus manitas de lis.

Vibró el cristal de su voz como una flauta galana.

 

-Yo sé que tu vida es gris.

Yo tengo el alma de rosa, frescuras de flor temprana,

Vengo de un bello país

A ser tu musa y tu hermana!-

 

Un abrazo de alabastro luego en el clavel sonoro

De su boca, miel suavísima; nube de perfume y oro

La pomposa cabellera me inundó como un diluvio.

 

¡Oh miel, frescuras, perfumes! Súbito el sueño, la sombra

Que embriaga... Y, cuando despierto, el sol que alumbra en mi alfombra

Un falso rubí muy rojo y un falso rizo muy rubio!