Alfonsina Storni
La inquietud del Rosal
II
Tenía el alma triste esa mañana;
Aleteaban en ella suavemente
Mariposas de luz, que Primavera
Trajo a libar en los jardines míos.
Era así como el soplo de la vida
Derramándose entero en mis entrañas,
Y a la vez como el triunfo de la muerte
Burlando el canto loco de la vida...
Como deseos de tenderme libre
Sobre la mar inmensa, tan inquieta
Como esa sed de amor que se diluye
En las cosas sensibles de mi alma!
Como ansias de abrazar el cielo rojo
Por el sol moribundo, y de sus luces
Hacer una flor rara, con fragancia
De tierra humedecida por la lluvia.
Como deseos de envolver mi alma
En la belleza cósmica y hacerme
Ella, pero consciente de la vida
Para gozar entera la Belleza!
Y junto a Flora desatelas todas
Mis mariposas tenues... ya rosadas
Azules, negras o bordadas de oro
Sobre el fondo sutil de roja seda.
¡Qué hermosa la mañana! Era acaso
Un canto de la luz, y por sus rayos
Que me trajeron la caricia suave,
Yo sentía que el sol se tamizaba
En el florecimiento de mi vida
.....Y corrieron las horas...! Tiempo móvil
Que arrastras con las cosas más amadas,
Que nos haces filósofos, mendigos
De la felicidad;
Le quitaste conciencia de tu vida
A esta mi fantasía, y era tarde
Cuando entré nuevamente en el bullicio
Del Buenos Aires ávido de oro;
Y entonces fué que la cabeza blanca
Del pobre viejo se apoyó en mi hombro
Y lo dejé dormir plácidamente
Como un niño arrullado por la madre...