Miguel Hernández

5 - Tu corazón, una naranja helada

El rayo que no cesa

Tu corazón, una naranja helada

con un dentro sin luz de dulce miera

y una porosa vista de oro: un fuera

venturas prometiendo a la mirada.

 

Mi corazón, una febril granada

de agrupado rubor y abierta cera,

que sus tiernos collares te ofreciera

con una obstinación enamorada.

 

¡Ay, qué acometimiento de quebranto

ir a tu corazón y hallar un hielo

de irreductible y pavorosa nieve!

 

Por los alrededores de mi llanto

un pañuelo sediento va de vuelo

con la esperanza de que en él lo abreve.