Gustavo Adolfo Bécquer

Sobre la falda tenía

Rimas

Sobre la falda tenía

el libro abierto;

en mi mejilla tocaban

sus rizos negros;

no veíamos las letras

ninguno creo;

mas guardábamos entrambos

hondo silencio.

¿Cuánto duró? Ni aun entonces

pude saberlo;

sólo sé que no se oía

más que el aliento,

que apresurado escapaba

del labio seco.

Sólo sé que nos volvimos

los dos a un tiempo

y nuestros ojos se hallaron

y sonó un beso.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Creación de Dante era el libro,

era su Infierno.

Cuando a él bajamos los ojos

yo dije trémulo:

-¿Comprendes ya que un poema

cabe en un verso?

Y ella respondió encendida

-¡Ya lo comprendo!