César Vallejo

Impía

Los heraldos negros

Señor! Estabas tras los cristales

humano y triste de atardecer;

y cuál lloraba tus funerales

esa mujer!

 

Sus ojos eran el jueves santo,

dos negros granos de amarga luz!

Con duras gotas de sangre y llanto

clavó tu cruz!

 

Impía! Desde que tú partiste,

Señor, no ha ido nunca al Jordán,

en rojas aguas su piel desviste,

y al vil judío le vende pan!