Rosalía de Castro
A mi madre
Ay! que profunda tristeza,
Ay! que terrible dolor!
Tendida en la negra caja
Sin movimiento y sin voz,
Pálida como la cera
Que sus restos alumbró,
Yo he visto á la pobrecita
Madre de mi corazon!
Ya desde entonces no tuve
Quien me prestase calor,
Que el fuego que ella encendia
Aterido se apagó.
Ya no tuve desde entonces
Una cariñosa voz
Que me dijese: ¡hija mia,
Yo soy la que te parió!
Ay! que profunda tristeza,
Ay! que terrible dolor...
Ella ha muerto, y yo estoy viva!
Ella ha muerto y vivo yo!
Mas ay! pájaro sin nido
Poco lo alumbrará el sol,
Y era el pecho de mi madre
Nido de mi corazon!