José Eustasio Rivera

XXVIII - En la estrellada noche de vibración tranquila

Tierra de promisión

En la estrellada noche de vibración tranquila

descorre ante mis ojos sus velos el arcano,

y al giro de los orbes en el cenit lejano

ante mi absorto espíritu la eternidad desfila.

 

Ávido de la pléyade que en el azul rutila,

sube con ala enorme mi Numen soberano,

y alta de ensueño, y libre del horizonte humano,

mi sien, como una torre, la inmensidad vigila.

 

Mas no se sacia el alma con la visión del cielo:

cuando en la paz sin límites al Cosmos interpelo,

lo que los astros callan mi corazón lo sabe;

 

y luego una recóndita nostalgia me consterna

al ver que ese infinito, que en mis pupilas cabe,

es insondable al vuelo de mi ambición eterna.