José Eustasio Rivera

XI - Bajo el sol incendiario que los miembros enerva

Tierra de promisión

Bajo el sol incendiario que los miembros enerva

se abrillanta el estero como líquido estuco;

duerme el bosque sonámbulo, y un ramaje caduco

pinta islotes de sombra sobre un lienzo de yerba.

 

El bochorno sofoca. Y en la grata reserva

de un pindal enmallado, por florido bejuco,

rumia un ciervo con vagas indolencias de eunuco

mientras lame sus crías azoradas la cierva.

 

Plegando los ijares, en la seca maraña,

los acecha un cachorro de melena castaña;

rápidos lo ventean y huyen por el rastrojo;

 

yergue el león, rugiendo, la cerviz altanera,

y humilde la montaña, por calmarle su enojo,

tiende graves silencios a los pies de la fiera.