Miguel Hernández

26 - Por una senda van los hortelanos

El rayo que no cesa

Por una senda van los hortelanos,

que es la sagrada hora del regreso,

con la sangre injuriada por el peso

de inviernos, primaveras y veranos.

 

Vienen de los esfuerzos sobrehumanos

y van a la canción, y van al beso,

y van dejando por el aire impreso

un olor de herramientas y de manos.

 

Por otra senda yo, por otra senda

que no conduce al beso aunque es la hora,

sino que merodea sin destino.

 

Bajo su frente trágica y tremenda,

un toro solo en la ribera llora

olvidando que es toro y masculino.